No estás en crisis, se llama transición

Funcionas, pero algo dentro de ti, no

Funcionas, pero te sientes desgastado.
No estás mal, pero tampoco estás bien.
Sigues avanzando, pero no tienes claridad.

Nada se rompió.
Nada se cayó.
Y aun así, sientes que algo no está en su lugar.

El piloto automático

Estás cansado, pero no es un cansancio solo físico.
Sigues cumpliendo, pero cada vez te cuesta más.
Te notas más reactivo, menos paciente, más desconectado.

Estás resolviendo, pero sin sentir dirección.
Estás decidiendo, pero con duda constante.
Estás sosteniendo un ritmo que ya no se siente propio.

No hay una razón clara para detenerte.
Por eso sigues.

El problema, tiene nombre

No es crisis.
No es falta de motivación.
No es falta de conocimiento.

Es una transición sin estructura.

Por dentro, algo ya cambió.
Por fuera, todo sigue igual.

Ahí aparece la fricción.
Y si no se ordena, te desgasta.

Estás viviendo un duelo, dejando atrás una versión tuya que ya no te está funcionando.

Seguramente haces esto y todo empeora

Sigues forzando pero sin tener claridad.
Llenas la agenda para no escuchar el ruido interno.
Tomas decisiones reactivas para cerrar la incomodidad rápido.

Eso no ordena el proceso.
Solo lo posterga.

Y lo que se posterga, vuelve.

Ahora ya sabes lo que te pasa, qué puedes hacer para ordenar una transición

Regulación antes que decisión.
Mientras el cuerpo esté en urgencia y estrés, no hay claridad posible.

Criterios antes que respuestas.
No tienes que decidir qué hacer ya, sino desde dónde decidir ahora:
energía real, límites actuales, prioridades vigentes.

Movimiento pequeño antes que salto grande, paso a paso, no tienes que hacer todo al mismo tiempo.
Dirección antes que velocidad, es un maratón, no una carrera corta.
Conciencia antes que impulso.

Ahí empieza el orden.

Dónde entra el acompañamiento

Esto no se ordena solo con introspección.

Se necesita:

  • Un marco externo para leer el proceso completo, alguien que vea la foto desde fuera porque tu desde dentro estás nublado.

  • Un espejo que muestre puntos ciegos, lo que no te estás permitiendo aceptar.

  • Seguimiento para que las decisiones no salgan desde cansancio y te comprometas realmente.

No es únicamente motivación.
No es presión.

Es estructura y está bien tener ayuda.

Lo que no se estructura, se repite si aprendes el proceso, todas las transiciones en tu vida serán más sencillas de manejar.
Y no lo digo yo, es algo universal, la única constante en esta vida, es el cambio.

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Tus metas no fallan, tú te estás evitando.

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