¿Alguna vez, te has puesto a analizar lo que sueñas?
Este fin de semana estuve platicando con mis hijos sobre los sueños, no sé si el acordarse de los sueños sea cosa de niños pero la verdad es que yo de adulta ya no me acuerdo siempre de lo que sueño.
De esas conversaciones que empiezan ligeras y terminan llevándote a lugares inesperados.
Hablamos de sueños raros, de sueños que se sienten tan reales que cuando despiertas necesitas unos segundos para entender que ya estás de vuelta. También hablamos de los sueños lúcidos, esos en los que de repente te das cuenta de que estás soñando y puedes intervenir un poco en lo que está pasando, me lo describían cómo un juego de Nintendo.
Me quede pensando y reflexionando, y me puse a leer sobre los sueños más comunes y encontré algo curioso, personas de diferentes edades, culturas y países reportan sueños muy parecidos. Seguramente te ha pasado…
Que se les caen los dientes, que llegan a algún lugar en ropa interior o de plano sin ropa, que vuelan, que los persigue alguien y tratan de escapar, que llegan tarde a un examen para el que no estudiaron.
Me pareció interesante porque detrás de estas historias, aparecen emociones como miedo, incertidumbre, presión, vergüenza, libertad, vulnerabilidad.
Y pensé en la cantidad de emociones que vivimos y cargamos durante el día sin darnos cuenta, de alguna manera el cuerpo tiene que soltarlas.
Pendientes que siguen ocupando espacio en nuestra cabeza, conversaciones que llevamos meses pateando, decisiones que sabemos que tenemos que tomar, cambios que ya se anunciaron pero seguimos intentando negociar.
Seguimos adelante, trabajamos, resolvemos, cumplimos, cuidamos a otros, hacemos ejercicio, planeamos vacaciones, pagamos cuentas, la vida sigue avanzando.
Pero hay temas que no desaparecen solo porque los dejamos en “stand by”, a veces aparecen en el cuerpo, en forma de cansancio, en una preocupación constante o simplemente es estar de mal humor o irritable.
Y este fin de semana me preguntaba si algunas veces también aparecen en nuestros sueños, no tengo idea de qué significa soñar que se te caen los dientes, tampoco sé si alguien realmente puede explicarlo.
Lo que sí sé es que muchas veces aquello que sigue apareciendo una y otra vez merece al menos un momento de nuestra atención, algo de reflexión.
Porque la vida tiene formas muy curiosas de llamar nuestra atención, a veces a través de una conversación, de una emoción, de una situación que se repite y seguramente que también mientras estamos dormidos.
Pregúntate qué es lo que está ásando en tu vida que requiere tu atención, qué te están diciendo todas estas “señales”, qué parte de ti está en busca de un espacio para ser visto o incluso para que lo acomodes.