Porque todo en este momento es fútbol, hoy voy a hablar de Messi 

En mi casa, desde hace semanas, parece que no existe otro tema de conversación más que el fútbol, mi hijo habla de fútbol, mi esposo habla de fútbol, en la televisión solo hay fútbol. Los grupos de WhatsApp tienen fútbol y aunque no soy precisamente la persona más experta en estadísticas, alineaciones o tácticas, hay algo que me ha llevado a pensar mucho en Messi estos días.

Lo que más me llama la atención de Messi es que parece haber construido algo mucho más difícil que una carrera extraordinaria, supo hacer una vida muy completa porque si de algo estoy convencida es de que el verdadero éxito rara vez depende de una sola cosa.

Muchas personas pueden destacar en una dimensión de su vida, pueden construir empresas increíbles, alcanzar posiciones o convertirse en referentes dentro de su industria pero lo más difícil es sostener todo lo demás al mismo tiempo.

Cuando observo a Messi veo a alguien que lleva décadas desarrollando su talento, pero también cuidando las piezas que hacen posible ese rendimiento, su cuerpo no llega a ese nivel por casualidad, hay disciplina, descanso, alimentación, recuperación y un equipo de especialistas detrás, hay una comprensión profunda de que el desempeño no se construye únicamente entrenando más, sino aprendiendo a cuidarse mejor.

Y eso me parece una lección que aplica para cualquiera de nosotros, muchas veces queremos más energía, más claridad, más resultados o más impacto, mientras descuidamos justamente aquello que sostiene todo eso.

También me llama la atención la estabilidad que parece haber construido fuera de la cancha, una relación que ha atravesado distintas etapas de la vida, una familia que sigue ocupando un lugar central, amigos de toda la vida, valores que parecen mantenerse firmes incluso cuando el mundo entero está observando.

No estoy diciendo que su vida sea perfecta, ninguna lo es, lo que admiro es que no parece haber sacrificado todo lo demás para convertirse en quien es y cada vez estoy más convencida de que ahí está la diferencia.

Claro que una carrera exitosa es admirable pero una vida exitosa es otro nivel, es aquella donde tu trabajo, tu salud, tus relaciones, tu bienestar y tus valores pueden convivir sin que ninguno destruya a los demás, claro que es un gran reto y justo por eso se me hace admirable.

Tal vez por eso Messi genera tanta admiración incluso entre quienes no siguen el fútbol, porque detrás del deportista hay algo mucho más humano, la prueba de que el éxito más difícil de alcanzar no es el que se ve desde afuera, es el que logras construir cuando todas las piezas importantes de tu vida ocupan su lugar.

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¿Alguna vez, te has puesto a analizar lo que sueñas?